Luis Eduardo Sancen 

Al trabajar con un equipo conformado en su mayoría por mujeres, he podido observar que el resultado final es mejor; esto no quiere decir que los hombres no tengan un buen desempeño, pues tengo la suerte de trabajar con personas que siempre están dispuestas a dar su mejor esfuerzo para que los resultados sean excelentes.

Hay un factor importante a considerar, el servicio que nosotros brindamos involucra directamente a personas, y aunque para garantizar el cumplimiento de las metas nuestros esfuerzos se miden con métricas numéricas, cada trámite de la credencial “RControl” representa a una persona que la está solicitando. Nuestra labor es muy importante, ya que, si nosotros no hacemos los estudios de manera correcta, alguien puede quedarse sin una herramienta importante de trabajo. 

Durante mi etapa como Gerente de Operaciones, he encontrado cualidades en las mujeres que encajan con nuestras actividades diarias, ya que generalmente son más cuidadosas, más humanas, se fijan más en los detalles, se superan a sí mismas, etc. Lo anterior nos permite tener un producto más sólido, ya que mi prioridad es que seamos una empresa con un producto y un proceso blindado, pero que sea sobre todo un proceso en el que se trabaja con personas para personas.   

En el terreno laboral ser mujer implica ciertos retos, la mayoría de las integrantes de mi equipo tienen hijos, muchas de ellas siendo madres solteras o cabezas de familia; lo anterior aunado a la falta de equidad y a la necesidad de ser visibilizadas en una sociedad patriarcal y excluyente, les permite y las impulsa a ser más responsables y competitivas.

No están aquí de paso, muchas buscan que este trabajo sea una oportunidad de crecimiento y nosotros intentamos que nuestros talentos se queden y crezcan, pues al final, este crecimiento impacta en ellas, en su realización y en su familias, lo que les permite cierta estabilidad para poder ofrecer una mejor calidad de vida a sus familias.

Entendemos que el ser madre representa responsabilidades y compromisos, por ello buscamos hacer un “quid pro cuo” en el que nosotros les damos libertad de poder realizar las actividades que les requiere ser jefa de familia, les mostramos nuestro compromiso con su bienestar y al mismo tiempo ellas deben cumplir con el trabajo, prohibirles cosas sería lo menos productivo pues si ellas están inconformes, se puede ver reflejado en el desarrollo de sus actividades. 

Por todo lo anterior, puedo concluir que soy afortunado de trabajar en tan una empresa en la que la Equidad de Género no es un problema y en donde las mujeres son parte fundamental del trabajo que se realiza.